La confianza en las matemáticas
Un matemático en una famosa universidad fue a ver el nuevo audiotorio, y cuando estaba allí se encontró al decano de la facultad mirando al techo y murmurando entre sí: "Cuarentea y cinco, cuarenta y seis, cuarenta y siete...". Naturalmente, el matemático interrumpió la cuenta para descubrir de qué se trataba. "Estoy contando las luces", dijo el decano. El matemático miró hacia arriba, a la perfecta disposición rectangular de las luces y dijo: "Eso es fácil, hay... doce en esa dirección y... ocho en esa otra. Doce por ocho son noventa y seis". "No, no", dijo el decano con impaciencia. "Yo quiero el número exacto".
Cartas a una joven matemática. Ian Stewart
